lunes, 22 de junio de 2009

Dormir

Hoy dormí de 4am a 3pm. Me levanté porque habían sido ya 12 veces las que o mi papá o mi mamá o mi empleada habían entrado a mi cuarto a decirme que me despierte y me levante. Yo decía "si ya voy" y volvía a cerrar los ojos. 
Cuando ya no podía evadir más la abrumadora insistencia de los que viven conmigo, me levante, me lavé la cara y fui a sentarme a almorzar. El almuerzo fue tranquilo e includo conversé y me reí de algunas cosas. 
Luego volví a mi cama "caleta" y me quedé dormida de nuevo hasta las 10pm, y ahora que sonlas 11 evidentemente mis ojos están más que abiertos.
No exagero si digo que el tema de dormir ha salido en boca de mi padres, psiquiatras, piscologos y hasta amigos más de mil veces. Y yo siempre me he quedado callada escuchando sus opiniones, tan seguras, tan verdaderas, tan absolutas.

"Es que ha invertido su hábito se sueño"
"Eso le pasa por amanecerse tanto"
"Si sales en la noche como no te vas a enfermar"
"Levántate haz algo aunque sea"
"No es normal que duerma tanto"
"Está perdiéndose de la vida"

Son esas frases repetitivas que llegas a escuchar ya tantas veces que después sólo queda asentir con la cabeza para que el otro sienta que tiene la razón.

No es que quiera decir que estas frases son inválidas o que no tengan sentido. Lo que quiero acentuar aquí es la situación de mi cuerpo, de ese cuerpo que me pide, me ruega, me fuerza a cerrar mis ojos y olvidarme de estar aquí en "esta" vida. La sesnsación de dormir se me hace tan placentera... es mas podría decir que es lo único que me complace ahora: dormir.
Y no me preocupa perderme de aquellos días que pasan mientras duermo. De todo lo que pude haber hecho o vivido. No me preocupa saber que es lo que ha pasado en el mundo en esos días. Despertar para mí es lo que me deprime. Volver a la vida que no quiero vivir. Y no es que quiera vivir otra vida, simplemente creo que hubo un error cuando se le dio conciencia y alma a alguien a quien no sabe ver aquello "increiblemente fascinante" que es la vida. 

Pero en fin, ya estoy aquí, y supongo que debo encontrar aunque sea un "tip" para por lo menos vivir tranquila, ni siquiera feliz, sino tranquila.
Mis sueños son bastante reales, intensos, emocionantes y también terriblemente aterradores. A veces cuando despierto los recuerdo a detalle y a veces no. Pero de alguna manera prefiero vivir esa realidad distinta a la que vivo hoy (a pesar de que no me falta nada ni nadie).

Estoy pensando que estas entradas del blog quedarán cortas para todo lo que debo escribir. 
Mejor lo dejo acá.

17

No logro recordar en que momento comenzó todo. solo recuerdo estar en el cumpleaños de un amigo y estar sentada en una silla viendo a todo el mundo divertirse y hablar como en cámara lenta. En otras circunstancias habría estado conversando de grupo en grupo, tomando un trago, bailando, siendo la típica juerguera que no tiene hora de regreso a casa.

Pero esa noche era diferente. Estaba sentada y alguien me dijo si estaba bien, que no era la misma de siempre esa noche. Luego fui al baño y vomité, vomité lo que no había tomado, porque solo había tomado agua y tenía una hora de haber estado en la fiesta. Me quedé 20 minutos sentada en el baño sin entender que pasaba. Sin avisar nada a nadie llamé un taxi y me fui.

Llegué a casa y entré al cuarto de mi mamá (mi papá estaba de viaje). La abrazé y comenzé a llorar. Ella me preguntaba que había pasado y yo no tenía respuesta. NADA HABIA PASADO. Solo recuerdo que entre lo que lloraba le dije que no quería saber nada con la universidad, ni de la gente, de mis amigos, de nadie. Y luego me quede dormida. Dormí una semana entera sin saber si era de día o de noche. Ni siquiera recuerdo que comía. Sólo dormía.

Esa semana se volvieron dos. Recuerdo que llamaron a un médico que entró a mi cuarto y yo seguía llorando, me preguntaba por qué lloraba y yo decía NO SE. Luego le dijo a mi familia que tenía un cuadro severo de depresión. 

Y así empezó a cambiar mi vida por completo.

mi bilis negra

La cultura griega clásica explicaba todas las enfermedades y los cambios de temperamento a partir de cuatro líquidos corporales: la sangre, la flema, la bilis negra y la bilis amarilla. Según esta teoría un exceso de sangre provocaba comportamientos hiperactivos, mientras que el exceso de bilis negra provocaba un comportamiento abatido, apático y un sentimiento de tristeza. Esa tristeza comenzó luego a llamarse melancolía y finalmente depresión que deriva del latin de y premere (empujar y oprimirhacia abajo).

Bueno, el asunto es este. Yo soy una persona depresiva. Según la genética se podria decir que soy depresiva desde el momento en que mis padres decidieron (o no) tenerme, pero fue a los 17 años que sentí lo que esta enfermedad se traía consigo.

He escrito mucho en momentos de crisis, pero he escrito para mi. Siempre me preguntaba si podría algún día publicar tantas frases sin sentido que salieron de presionar sin pensar el teclado de mi computadora. Aún no lo he decidido.

Tengo un millón de preguntas sin respuesta. Preguntas sobre MI vida, sobre LA vida... en fin mucho de que escribir. No se que significa escribir en internet y publicar al mundo entero lo que pasa por mi mente. No sé si estaré pendiente de que alguien haya entrado a leer lo que escriba. Lo único que quiero es escribir.

Vamos a ver cuanto dura todo esto.